Diseño juego gestión de las emociones: OKA Game

“Queremos convertir un juego de los de toda la vida en una herramienta para ayudar a las empresas y a sus equipos a trabajar las emociones y la gestión de conflictos”.

Esto es lo que nos planteó Marina Vilageliu, de +Tu junto al equipo de psicólogas de Centre Pigmalió.

Ellas trabajan la educación emocional tanto a nivel personal como profesional, ayudando a las organizaciones a conseguir equipos unidos, motivados y que trabajen en pro de un mismo fin, teniendo en cuenta las particularidades de cada una de las personas que los integra. 

Su idea era desarrollar un “juego de la oca” gigante, en el que se han de identificar las distintas emociones, expresar las situaciones donde se han tenido esos sentimientos y trabajar la manera en cómo se gestionan. A través de las diferentes casillas, se van descubriendo fichas que te explican lo que debes trabajar. De este modo, se potencia también el conocimiento de uno mismo y de los demás, así como la autoestima.

Trabajar las emociones desde el juego permite al equipo entrar poco a poco e ir accediendo progresivamente a temas más profundos, para acabar trabajando la comunicación, las habilidades y la cohesión del equipo. 

Puedes ver más detalles del proyecto en nuestro portfolio.

¿Cuál es nuestra aportación?

El trabajo de Waitala ha consistido en darle la imagen gráfica al juego, con la importante premisa de transmitir esta parte lúdica para acabar trabajando temas más profundos

El juego tiene un formato especial: un gran tablero con dados enormes, que hace que se “rompa el hielo” de tratar los temas desde una mesa de reuniones y se active otra forma de abordarlos, desde el trabajo corporal y la dinamización del equipo involucrado. 

Le hemos dado ese toque divertido, fresco y amable, para diseñar el logotipo, el tablero de juego, las tarjetas y los iconos para las diferentes casillas particulares del juego de la oca (puente, pozo, dados, posada, muerte, cárcel y laberinto) y las de éste juego en particular (acción, reflexión y otros).

Un trabajo de conceptualización y diseño que nos ha permitido volver a nuestra infancia para pensar en cómo podrían divertirse las personas que lo utilicen, sin restarle importancia a la seriedad que requiere algo tan esencial como el trabajo de las emociones